Historia
La Inroda surgió en Avaré, interior de San Pablo. En la calle Río de Janeiro, en la década de los 60, en el pequeño “taller de João Torneiro” apareció el producto que revolucionaría la práctica de limpieza de labranzas y pastajes en Brasil: la desmalezadora de arrastre Inroda. Entre trabajos de tornería, João Sampaio trabajaba recuperando piezas de camiones, automóviles, tractores y máquinas agrícolas.
Nació entonces la idea de aprovechar el chasis de camiones para producir carretas agrícolas. Junto a su hermano Roque, Sampaio inició diversos tests, utilizando el eje diferencial de los camiones con un juego de cuchillas cortantes acoplado directamente en el piñón. Estaba creado el prototipo de la primera máquina de labrar del Brasil.
Después de exhaustivos estudios de mecánica y mucha dedicación, el invento se transformó en un implemento simple, robusto y versátil. A los ganaderos y agricultores de la época les gustó tanto el producto que, en poco tiempo, la desmalezadora inicialmente producida sólo por encargo pasó a ser industrializada. Surgía la Industria de Desmalezadoras “Desbravador Avaré – INRODA”.
Con la producción en serie y la misión de atender incesantes pedidos del producto, la empresa adquirió nuevas instalaciones, mayores y más adecuadas, mudándose para allá a inicios de 1971. En su nueva sede, en la calle Piauí, 810, la Inroda inició un programa de desarrollo constante, implantando nuevas tecnologías, sumando experiencias e invirtiendo en la capacitación de sus funcionarios. Con el trabajo en desarrollo, nuevos implementos, como la Desmalezadora Hidráulica, el Contenedor Cargador y el Gancho para Silaje fueron surgiendo.
Hoy, la procura de calidad en sus productos y la preocupación con la plena satisfacción de sus clientes le confieren a Inroda la experiencia para liderar las ventas de desmalezadoras en Brasil y alcanzar con éxito el mercado internacional. |
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